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24 sept 2015

Fatal Insomnio


Prophecy Productions - Octubre de 2014

"Raid Casa y Jardín me la pela. Baygon Verde es un pendejo..."

Hay una cosa que me gusta mucho, pero que tristemente sucede muy pocas veces. Cuando el pueblo se encabrona y quema un palacio de gobierno por completo, o lincha policías corruptos, o toma planteles escolares, o sale a las calles a protestar sin miedo… pero no es eso de lo que tengo que hablar aquí. Hay otra cosa que me gusta mucho y sucede muy poco: cuando una banda lanza un álbum completamente diferente a lo que yo esperaba (o a lo que yo deseaba) y, aun así, el resultado termina gustándome lo mismo o incluso más que mi expectativa. Y notarán que ambas cosas tienen algo en común: el rechazo al conformismo.

Y, justamente, los alemanes de Bethlehem han hecho exactamente eso con su último álbum, Hexakosioihexekontahexaphobia (y sí, puedo pronunciar eso sin problema), término que significa “miedo al número 666”, porque al parecer existe una competencia secreta para inventar el miedo más estúpido posible. Después de haber lanzado un por demás lamentable remake de su clásico disco S.U.i.Z.i.D., seguido en 2010 por un EP titulado Stönkfitzchen, con el cuál parecía que intentaban fusionar su sonido goth rock reciente con su más clásico “dark metal”, la banda se tomó 4 años para lanzar un disco que yo esperaba (y sé que no fui el único) regresara por completo, o al menos en gran parte, al tétrico y enloquecido asalto sonoro del álbum Dictius Te Necare, como Jürgen Bartsch (único miembro original de la banda) había dicho en anteriores entrevistas.

19 sept 2015

Otra Bandera Roja. Y otra, y otra...


Fuel Records - Mayo de 2014

Luego por qué dicen que comunista y satánico es la misma cosa...

Dark Lunacy: la banda italiana de death metal sinfónico más éxitosa e impactante de la historia… en México y en Rusia. Y creo que nada más. El resto del mundo ahorita anda traumado con Fleshgod Apocalypse, porque “No mames!!! Tokan bien rápido y bien épico y bien LOCO!!!”. Independientemente de eso, fue definitivamente una de mis bandas favoritas, por ahí del 2002 al 2006, más o menos. En primera, porque obviamente estaba yo más chavo y pensaba (literalmente) que eran una de las mejores bandas que jamás habían existido. Neta.

En segunda, porque en aquella época, ésta agrupación italiana se dedicaban a algo que prácticamente nadie más (salvo, tal vez, Haggard) estaba haciendo: combinar un Death Metal rápido, crudo y agresivo, de toques sabor a At the Gates, con elementos sinfónicos integrados directamente en la composición principal, no solo como intros o interludios. Esto, en los primeros años del nuevo milenio (del 2000 al 2005, aproximadamente) era verdaderamente una novedad, pues muy pocas bandas lo habían intentado antes con éxito y siempre muy en el underground. Además, Dark Lunacy fue una de las bandas responsables de que los niños “darkis” y las chicas góticas y sus preocupados o negligentes padres se enteraran de que el Death Metal era una cosa que existía.

“Feel the hunger of the dark explorer, BURN!!!”


Season of Mist - Junio de 2014

"Siento que me desnudan con la mirada..."

Seré honesto con ustedes: tengo una tremenda debilidad por arreglos de Death y Black Metal sinfónicos, siempre y cuando sean realizados competentemente, así que ha sido un viaje bastante agradable para un servidor el escuchar los últimos discos de ésta legendaria banda Griega, y comprobar cómo han ido transformando las imágenes operáticas mayormente sintetizadas de sus discos anteriores en paisajes orquestales genuinos.

Ciertamente, aún tengo un interminable aprecio por discos pioneros del sonido sinfónico en los 90’s, como Theli, Ceremony of Opposites, In the Nightside Eclipse y demás, cuando las discográficas tristemente aún no tenían el presupuesto o la exposición necesaria para financiar una sinfónica “de a de veras”. Sin embargo, el poder disponer de una genuina horda de músicos conlleva el beneficio de un sonido intrínsecamente más rico y vivaz, proporcionado por los coros y las cuerdas y los vientos y las percusiones, en contraste con aquel producido por un teclado y unos dedos y unas chelas.

17 sept 2015

Doblegados por el Pecado.

Al igual que en mi última reseña musical, voy a empezar éste texto dando por ciertas cosas que, en realidad, no me constan. Porque seguramente, todos han oído hablar del infame género musical llamado country. Claro que sí. Lo más probable, es que al leer esa palabra, se hayan imaginado a unos tipos, gringos sureños, con un banjo, una armónica y vestidos de cowboys fracasados, cantando melancólicamente sobre lo ridículamente tediosa que es la vida campirana en los States. También, es probable que alguien entre ustedes más bien haya pensado, por alguna razón, en algo así como Shania Twain. u otros de su misma calaña. A esa persona le diré solo una cosa: ¿Qué diablos pasa contigo?

Como sea. A estas alturas, la mayoría de ustedes ya han de estar sospechando que les voy a recomendar un disco de country, y ya se estarán lamentando de lo terriblemente aburrido y atípico de mí que sería eso. Sin embargo, aquellos que se hayan levantado de la cama esta mañana sintiéndose ligeramente más brillantes, se estarán preguntando “¿y por qué nos recomiendas algo que incluso tú mismo consideras aburrido?”. Pues, simple y sencillamente, porque el álbum que les vamos a recomendar no tiene nada en común con el country al que están acostumbrados, salvo el nombre.

Tribulation Recording Co. - Octubre de 2008


¡Duelo de miradas!

La Negra Silueta de la Ciudad


¿Han oído ustedes hablar del Jazz? Me imagino que sí. Ese importante género de la música cuya variedad en estilos es rivalizada por pocos, algunos de los cuales (como el Metal, por ejemplo), no gozan de tan buena fama. Pero, ¿quiénes de ustedes han escuchado el Jazz? Me imagino que pocos. Y no los culpo por ello. Al igual que el mencionado hijo bastardo del Rock, con quién ha experimentado más que el ocasional flirteo, el Jazz ha tenido que hacer su lucha por hacerse escuchar entre toda la horda de música súper-sencilla y manufacturada que los medios nos hunden a la fuerza por la garganta. O los oídos, más bien. A pesar de su variedad y riqueza e importancia cultural, el Jazz sigue siendo un fenómeno artístico esencialmente “underground”, por decirlo de cierta manera, simultáneamente para deleite y frustración de muchos fanáticos.

Otro de los géneros a los que el Jazz ha influenciado, y por los que ha sido influenciado a su vez, es el llamado Ambient, que, como su nombre parece sugerir, más que generar piezas maestras de musicalidad y técnica, se basa en la creación de ambientes (no, ¿en serio?) y estados de ánimo, con sencillas y sutiles melodías. Reluctantemente, podríamos describirlo como una versión relajada de “música de elevador”, como la llaman groseramente sus detractores (y la mayoría de la gente, más bien). Precisamente, el espécimen al que analizaremos a continuación es resultado de algún tipo de coito musical entre estos dos géneros.

Wonder Records - Febrero de 2000

Cuando los de Street View de Google se ponen artísticos...