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16 dic 2015

¡“Siente la Miseria”: el regalo más irónico para ésta navidad!

Peaceville Records - Septiembre de 2015

 
¡Ya disponible en su iglesia más cercana!

Feel the Misery es el decimotercer (¡!) full-length de los ingleses My Dying Bride, una de las bandas más importantes e influyentes en la escena del metal extremo (para fans del death, del doom y del gothic metal). Hay muchas cosas que podría decir para empezar a hablar sobre éste álbum en particular, pero creo que todo se resumen mejor en una sencilla frase: “Álbum del Año”. En serio, y sin exagerar. Y sí, ya sé que todavía estamos en noviembre y que falta más de un mes para que termine el año pero, siendo realista, dudo mucho que en ese tiempo alguien publique un disco más chido que éste.

¿Y qué hace tan bien éste álbum que lo convierte en el mejor del 2015? ¿Cómo le hicieron los de MDB para destronar a todos los demás lanzamientos del género (incluyendo a la genial y monstruosa máquina de riffs lanzada por Melechesh con Enki, aunque fuera por muy poquito)? Pues, en primer lugar, My Dying Bride llevan más tiempo en el negocio de lo tétrico y lo deprimente que el resto de su “competencia”, lo cual les otorga un nivel de experiencia e intuición musical que muy pocos otros tienen. En segunda, la banda ha sabido adaptarse mejor que otros a sus propios cambios internos, como cambios repentinos de alineación, sacando lo mejor de sí mismos para superar tales obstáculos. Éstos ingleses han estado experimentando con diferentes variaciones de la misma fórmula desde su debut, As the Flowers Wither (1992), con muy pocas excepciones (Evinta, 2011) o pasos en falso (34.788…% Complete, 1998). Debido a ello (o a pesar de ello, según algunos), la banda ha sabido mantener, ya por 25 años, un sonido coherente pero variado, con cada uno de sus álbumes sonando diferente al anterior, pero siendo perfectamente identificable como My Dying Bride.

Y Feel the Misery continúa con la tradición. A diferencia de su disco anterior, A Map of All Our Failures (2012), cuyo sonido rayaba casi en el funeral doom, con sus ritmos pesados, ultra-lentos y preocupantemente deprimentes, éste disco nos muestra una faceta del sonido MDB más cercana a lo que escuchamos con The Dreadful Hours (2001): una mezcla más equitativa de los elementos death, doom, y góticos, con una producción más robusta y composiciones en general más elaboradas. Bueno, en realidad, casi todo el catálogo de ésta banda consiste en clases magistrales sobre el uso de la melodía y la armonía, algo muy bien ejemplificado en álbumes como For Lies I Sire (2009) o Evinta, o en el EP The Manuscript (2013). Pero en éste álbum, además de eso, suceden más cosas dentro de cada canción, con variaciones de tempo, cambios en el estilo vocal, y lo más importante: una gran cantidad de riffs. Y es aquí donde entra la cuestión de adaptarse a los cambios internos de la banda.

24 sept 2015

Fatal Insomnio


Prophecy Productions - Octubre de 2014

"Raid Casa y Jardín me la pela. Baygon Verde es un pendejo..."

Hay una cosa que me gusta mucho, pero que tristemente sucede muy pocas veces. Cuando el pueblo se encabrona y quema un palacio de gobierno por completo, o lincha policías corruptos, o toma planteles escolares, o sale a las calles a protestar sin miedo… pero no es eso de lo que tengo que hablar aquí. Hay otra cosa que me gusta mucho y sucede muy poco: cuando una banda lanza un álbum completamente diferente a lo que yo esperaba (o a lo que yo deseaba) y, aun así, el resultado termina gustándome lo mismo o incluso más que mi expectativa. Y notarán que ambas cosas tienen algo en común: el rechazo al conformismo.

Y, justamente, los alemanes de Bethlehem han hecho exactamente eso con su último álbum, Hexakosioihexekontahexaphobia (y sí, puedo pronunciar eso sin problema), término que significa “miedo al número 666”, porque al parecer existe una competencia secreta para inventar el miedo más estúpido posible. Después de haber lanzado un por demás lamentable remake de su clásico disco S.U.i.Z.i.D., seguido en 2010 por un EP titulado Stönkfitzchen, con el cuál parecía que intentaban fusionar su sonido goth rock reciente con su más clásico “dark metal”, la banda se tomó 4 años para lanzar un disco que yo esperaba (y sé que no fui el único) regresara por completo, o al menos en gran parte, al tétrico y enloquecido asalto sonoro del álbum Dictius Te Necare, como Jürgen Bartsch (único miembro original de la banda) había dicho en anteriores entrevistas.

22 sept 2015

Con el Corazón Cortado


The End Records - Julio de 2014

 Arte conceptual para la versión existencialista desechada de Intensamente.

Siempre he pensado que la segunda mitad de cada año, aunque no es necesariamente la más prolífica, sí es la que tiene los mejores lanzamientos, en cuanto al Metal se refiere. Esta hipótesis parece ser comprobada por uno de los primeros discos que escuché luego de iniciado el séptimo mes de 2014: Bled White de Novembers Doom. Éste es, para decirlo en pocas palabras, el mejor álbum de doom metal de éste año. Bueno, death/doom, pa’ los cuates, pues. Y sí, ya sé que dije casi lo mismo del Melana Chasmata de Triptykon, pero ése disco no es puro death/doom. Es… es algo más complicado que eso.

Y aunque el 2014 no fue precisamente el mejor año para el doom en general (los mejores laszamientos del género fueron mayormente ignorados), lo cual podría ocasionar que mi anterior afirmación sobre éste álbum sea menos impresionante, también puedo asegurarles que éste full-length es el mejor que la banda ha publicado desde el muy apreciado The Novella Reservoir, de 2007. ¿Y qué es eso que les falta a tantos otros álbumes que éste sí tiene? La respuesta es muy simple: riffs. Permítanme escribirlo nuevamente nuevamente, con la intención correcta ésta vez:

21 sept 2015

Creadores de Divinos Sufrimientos


Prowling Death Records/Century Media Records - Abril de 2014
 
Giger: el artista gráfico oficial de tus peores pesadillas.

Y no, no es una cuestión de sado-masoquismo, ni mucho menos. Es sobre la experiencia que ésta banda sabe crear mucho mejor que la gran mayoría. Porque Tom Warrior no hace música para que te guste. No hace música para que te admires por lo talentoso que es. No hace música para hacerse famoso; una vez lo intentó, y aprendió de la manera más dura el terrible error que ello representa. No. Tom Warrior hace música como ya muy poca gente en la escena la hace: con honestidad. Y no solo honestidad moral o ética, también emocional. Si está encabronado, escribe canciones que suenan encabronadas. Si el tipo te odia, ten por seguro que va a escribir, al menos, una canción al respecto. Y va a estar tan chida, que cuando la escuches te vas a enfermar del hígado. (Si persisten las molestias, consulte a su médico.)

Ya todos conocen (o deberían conocer, herejes…) la trayectoria del Maestro Thomas Gabriel Fischer, así que no me extenderé al respecto. Basta decir que su legado con Hellhammer y Celtic Frost está entre los tres más importantes para la creación del Metal Extremo y todos los estilos que el término abarca. En serio: todos. Pero mejor regresemos al tema antes de que me ponga a divagar, m’hijitos.

17 sept 2015

La Negra Silueta de la Ciudad


¿Han oído ustedes hablar del Jazz? Me imagino que sí. Ese importante género de la música cuya variedad en estilos es rivalizada por pocos, algunos de los cuales (como el Metal, por ejemplo), no gozan de tan buena fama. Pero, ¿quiénes de ustedes han escuchado el Jazz? Me imagino que pocos. Y no los culpo por ello. Al igual que el mencionado hijo bastardo del Rock, con quién ha experimentado más que el ocasional flirteo, el Jazz ha tenido que hacer su lucha por hacerse escuchar entre toda la horda de música súper-sencilla y manufacturada que los medios nos hunden a la fuerza por la garganta. O los oídos, más bien. A pesar de su variedad y riqueza e importancia cultural, el Jazz sigue siendo un fenómeno artístico esencialmente “underground”, por decirlo de cierta manera, simultáneamente para deleite y frustración de muchos fanáticos.

Otro de los géneros a los que el Jazz ha influenciado, y por los que ha sido influenciado a su vez, es el llamado Ambient, que, como su nombre parece sugerir, más que generar piezas maestras de musicalidad y técnica, se basa en la creación de ambientes (no, ¿en serio?) y estados de ánimo, con sencillas y sutiles melodías. Reluctantemente, podríamos describirlo como una versión relajada de “música de elevador”, como la llaman groseramente sus detractores (y la mayoría de la gente, más bien). Precisamente, el espécimen al que analizaremos a continuación es resultado de algún tipo de coito musical entre estos dos géneros.

Wonder Records - Febrero de 2000

Cuando los de Street View de Google se ponen artísticos...

13 sept 2015

"A su izquierda, podrán ver unos demonios en su estado natural."

Century Media Records/Prowling Death Records - Marzo de 2010

Pretty...


Aquellos que lleven ya un tiempo metidos (ahem…) en esto del metal, seguramente ya habrán oído el nombre de Celtic Frost, una infame banda a la que prácticamente se le debe el desarrollo (si no es que la misma creación) de aquello llamado “metal extremo” (y todos sus miles de hijitos o sub-géneros) ya que, en la década de los 80’s, se dedicaron a crear música que sobrepasaba las expectativas de la mayoría de los metaleros… y de la gente en general.